Baños del Carmen

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Ítem número 11 de 50 en Conjunto de los Baños del Carmen, Málaga


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Los Baños del Carmen surge a principios del siglo XX en la Playa de San Telmo a unos cinco kilómetros al Este de Málaga y a dos kilómetros al Oeste del barrio de El Palo, junto al asentamiento informal de pescadores, origen del barrio de Pedregalejos. De hecho los baños del Carmen se ubicarían en el punto donde la distancia entre topografía y la costa se estrecha de tal manera entre el Cerro de San Telmo y su playa que no permite que en este punto la salida hacia Vélez sea paralela a la costa. Su propuesta para el ocio, el deporte y la cultura se formalizarían en un complejo litoral constituido por arquitecturas regionalistas y exóticas, campos de fútbol y espacios de hípica, baile y casetas de baño que se convirtió en un lugar mítico del primer momento turístico de la Costa del Sol, localizado en la ciudad de Málaga.

También denominado Playa-Balneario Nuestra Señora del Carmen

Periodo
Anterior a la carretera
Relación con la carretera
Visible desde la carretera
Estado actual
En peligro
Estado de conservación
Malo
Protección
  • Arquitectónica-I (PGOU Málaga, 2011).
Accesibilidad
  • Dificultad de acceso: Bajo
  • Visita: Según horario
  • Accesible

Descripciones

  • El edificio central posee salón de baile en la planta baja; la cubierta descansa en los muros perimetrales, abiertos con grandes ventanales, y en cuatro grandes columnas centrales. Sobre él se ubica una amplia terraza. Destacan los grandes porches con interesantes columnas de fustes lisos y otras de aglomerado. Uno de estos porches se adentra en el terreno marítimo creando una bella terraza junto al agua. El acceso se compone de una portada de ladrillo y cerámica con tres grandes vanos adintelados, siendo el central mayor; en el lateral se mantienen los restos de una pequeña estructura a modo de taquilla. Tras dicha puerta se encuentra un paseo columnado que en un tiempo estuvo cubierto con un emparrado de madera. En el conjunto se destacan los restos del jardín y el bosque de eucaliptos pertenecientes al Balneario.

    Puede que fuese construido en los terrenos de un antiguo colegio privado de finales del XIX conocido como Academia Politécnica que fue dirigida por Pablo Salvat en el que ya existía el bosque de eucaliptos. Las columnas pueden proceder de la desamortización de los conventos malagueños, así empotrado en uno de los pabellones se puede ver un escudo de la Merced.

    Los Baños del Carmen se inauguraron el 16 de julio de 1918, transformando lo que hasta entonces se conocían como baños públicos. En 1922 se inaugura el primer campo de fútbol de Málaga que se mantuvo operativo hasta la inauguración de La Rosaleda en 1941.

    Constituye el único ejemplo conservado de balneario publico de mar conservado, evocador de un estilo de vida y de usos y costumbres ya desaparecidas.

    Fuente: Catálogo de Edificaciones Protegidas. PGOU Málaga, aprobación provisional junio 2010, p. 94

  • Sobre los restos del monte de San Telmo se construyó en los años 20 un espacio de ocio destinado a los deportes en boga entre las clases altas de la época. Constaba de pistas de baile, restaurante, balneario, hípica, tenis, etc. Pudo ser el detonante de la urbanización para segunda residencia del valle de los Galanes. Después de una época de un gran esplendor actualmente ha quedado reducido a una serie de ruinas cuya imagen en un emplazamiento tan privilegiado, se tiñe de la nostalgia de un mundo desaparecido, constituyendo un reducto romántico: las columnatas clásicas truncadas en la orilla del mar, los grandes salones acristalados abiertos a la bahía y los jardines con restos de glorietas, jaulas, cráteras, fuentes... A lo largo de estos años se ha intentado rescatar el uso de este conjunto con soluciones que van desde una recreación de las instalaciones históricas, hasta propuestas más acordes con las tendencias del presente.

    Fuente: Candau Rámila, María Eugenia; Díaz Pardo, José Ignacio; Rodríguez Marín, Francisco. Málaga: Guía de arquitectura_an architectural guide. Málaga: Consejería de Obras Públicas y Transporte, Colegio Oficial de Arquitectos de Málaga, 2005, p. 238-239.

    1. Baños y mucho más. Sabia hibridación. Superación de la estacionalidad, apuntes de género.

    Balneario. Del latín balnearĭus.

    1. adj. Perteneciente o relativo a baños públicos, especialmente a los medicinales.
    2. m. Edificio de baños medicinales y en el cual suele darse hospedaje. (1)

    Concursos de baile y casetas de atracciones, carreras hípicas, campos de tenis y tardes de fútbol, espacios de sombra y terrazas para detener el tiempo… y además baños. La emulación higienista, la salud como objetivo primero queda en los Baños del Carmen integrado, o más bien difuminado en un lugar eminentemente lúdico, locus de la felicidad costera.

    Los Baños del Carmen se inauguran el 16 Julio de 1918 (2) como espacio de temporada, resignándose en principio a la consabida estacionalidad que sabemos sufre la costa, objeto de deseo en periodos estivales, olvidada el resto del año. Cuatro años después de su apertura, la inteligente fórmula que hibrida salud y ocio, deporte y cultura permanece abierto todo el año.

    El deporte fue sin duda una apuesta pionera vinculada a este fragmento litoral. En 1922 se inaugura el campo de fútbol de los Baños del Carmen, albergando así el primer campo de fútbol de la capital malagueña y fue utilizado por su equipo de fútbol hasta que en 1941 del pasado siglo se inauguraron las instalaciones de La Rosaleda. (3) La instantánea futbolera captada por Arenas no es por tanto anecdótica, de diletantes del esférico, sino vertebradora de esta apuesta consciente por la hibridación. En la fotografía vemos un campo totalmente lleno de público, cuyos jugadores van convenientemente equipados, prueba de la integración de este espacio en los usos cotidianos de la ciudad así como de su vocación deportiva. La imagen también recoge esa dualidad de la geografía malagueña, entre el mar y los montes; paisajes de topografía generosa como fondo, que desdoblan la experiencia de este lugar, haciendo poco creíble su cercanía con el mar. El tenis también es un deporte que marcaría las dinámicas saludables y deportivas del Balneario. De entre las incorporaciones programáticas acaecidas en 1920 los campos de tenis permitieron que la organización del primer torneo de tenis de Málaga también se jugara aquí.

    Su carácter lúdico marca sin duda la fascinación por su imaginario, de emulación de tiempos pasados, la sofisticación y el cosmopolitismo de un momento en el que Málaga se reconoce. La construcción de una pantalla en 1920 para proyecciones de verano es un componente que marcaría la vocación de espacio cultural. En contraste con el paisaje de los partidos del fútbol, el fondo de las películas mudas que allí se proyectaron tendrían el mar y el anochecer sobre él como paisaje de fondo. Quien no recuerda la escena del cine de verano de Cinema Paradiso, donde el mar se convierte en auténtico espacio público, lugar de encuentro obligado, de confidencias y besos prohibidos, de sueños más allá de los límites físicos y morales de un pequeño pueblo mediterráneo. La pista de baile completa esta estampa de Sibaris a lo malagueño: la Ruleta, se convirtió en lugar obligado de la noche malagueña durante los optimistas años veinte y lo que la Guerra Civil nos permitió de los años treinta, y que volvieron con fuerza en los años sesenta y setenta. Espectáculos de ballet y conciertos, concursos de baile, verbenas y el carnaval que marcaron sin duda el carácter festivo a la vez que polifuncional de este fragmento costero. (4)

    Los baños del Carmen son así mismo espacios que aspiran a la modernidad en clave de género. La mujer se integra de forma natural en las actividades propias del balneario. Los retratos femeninos eligen los baños como escenario donde se sienten más libres. Sus indumentarias y posturas, la presencia del agua y de la vegetación, nos muestran a una mujer más emancipada de los rigores sociales. En contraste con su identificación como objeto de deseos prohibidos, los baños del Carmen se adelantan también en hacer caer esa incómoda y morbosa pared de estera que separaba a las mujeres y contrasta con la costumbre extendida y asumida de la segregación de género. La dictadura recuperó esa dañina costumbre como un instrumento más de control social, de recorte de la libertad de la mujer.

    1. La construcción del paraíso en el Mediterráneo malagueño.

    pairi-dae´-za persa: parque cercado / jardín del rey.

    paradisu, babilónico tardío: cerca, vallado o zona acotada.(5)

    El origen etimológico de paraíso siempre viene vinculado al concepto de límite y por tanto a la constitución de la doble realidad dentro y fuera; un mundo exterior agresivo y e indómito y un mundo preparado y diseñado, fértil y placentero que se identifica con el jardín, que ofrece los frutos y el lugar para la vida gozosa del cuerpo y del espíritu. El significado de paraíso lleva implícito por tanto la separación de dos mundos: en el mundo persa la separación entre la realidad desértica y esteparia de su territorio y el lugar acotado del recreo del rey, el jardín; en el mundo cristiano entre un mundo terrenal, con dolor, trabajo y pecado y el jardín del Edén, concebido por un Ser Superior y dentro del cual se goza de su protección. También el concepto de límite hace explícito el hecho de que el acceso al mismo está reservado sólo a los privilegiados.

    El paraíso debe estar limitado físicamente por tanto por un muro, construyendo nítidamente el concepto de interior y exterior de este espacio exclusivo. Pero los límites para su acceso se refuerzan también con la lejanía, con la presencia de obstáculos, en incluso con el desconocimiento de su localización exacta. Como decía Proust, todo Paraíso para ser considerado como tal debe ser necesariamente un paraíso perdido.

    1. Fuera. Más allá de los límites de la ciudad

    Los baños del Carmen buscan un lugar desvinculado de la Málaga construida y consolidada, asegurándose el límite que la lejanía proporciona. La topografía protagonista en el paisaje malagueño discurre muy cerca del litoral y sin duda marca un ritmo lento de una difícil conquista urbana. El avance de la ciudad se produce así de forma discontinua, conformando islas de crecimiento con diverso carácter, que emergen en distintos puntos del territorio.(6) A principios del siglo XX la Playa de San Telmo donde se implantarían los Baños del Carmen, se percibía aún lejana, distante de la ciudad; el enclave se encontraba a unos cinco kilómetros al Este de Málaga y a dos kilómetros al Oeste del barrio de El Palo –asentamiento marinero y agrícola autosuficiente y por tanto sin generar tendencias de crecimiento o ni siquiera de flujos continuos hacia Málaga.

    La interpretación de este lugar como espacio desvinculado de la ciudad queda patente cuando su paisaje es interpretado como cantera, como material de construcción: en 1880 el Monte de San Telmo es sometido a una voladura controlada para utilizarlo en la ampliación del puerto de Málaga –para su construcción del nuevo dique de Levante, para la que en 1874 es nombrado director Rafael Yagüe, aunque el proyecto sería modificado por Prieto y Valcarce. (7) Lugar ya utilizado como cantera desde el XVII y cuya piedra caliza en calidad y cantidad parecía venir a cubrir la demanda completa para la ampliación portuaria, lo cierto es que al final se hubo de recurrir a las canteras de Los Almellones, en El Palo, cerca de la playa del Deo. Es este hecho el que marca la necesidad de conexión entre Málaga y El Palo –y no al contrario, como se podría esperarse de las sinergias propias hacia la ciudad.

    Es la voladura del Cerro la que permite en realidad la construcción de un primer ferrocarril en 1885, cuyo primer cometido sería el transporte del material desde El Palo a Málaga y que sería el germen del trazado ferroviario entre Málaga y Vélez. De hecho los baños del Carmen se ubicarían en el punto donde la distancia entre topografía y costa se estrecha de tal manera entre el Cerro de San Telmo y su playa, que no permite que en este punto la salida hacia Vélez sea paralela a la costa, teniendo que discurrir por el Morlaco para luego volver a bajar a la costa por el Valle de los Galanes.(8) El resquicio dejado haría también posible que el camino Vélez-Almería se acomodara y discurriera paralelo al tren. Son por tanto tres hechos interconectados por una lógica infraestructural aplicado al territorio malagueño los que harían posible la conexión de la ciudad con el Oriente: la ampliación del puerto, la explotación del Cerro como cantera de la misma y la construcción del ferrocarril para posibilitar la explotación de otros espacios más al oriente. Estas transformaciones imprimen una dimensión infraestructural y no urbana a su conexión con la ciudad de Málaga. El camino que conecta los Baños del Carmen con la ciudad, constituía una vía estrecha y de carácter rural, con la única pretensión de comunicación y no de expansión de la ciudad. Todavía en los años cincuenta y aunque ya asfaltado, en los tramos cercanos a los Baños, su carácter de límite es claro, su condición de periferia ajeno al hecho urbano.

    La primera expansión fuera del área del centro histórico hacia los Baños del Carmen se produciría con el desplazamiento de su límite consolidado hacia el Este. En la segunda mitad del Siglo XIX la paulatina transformación del tramo del camino de Cádiz más cercano a la ciudad en vía urbana así como la apertura del Camino Nuevo, vía transversal a la costa con todas las dificultades topográficas que conlleva, consigue desplazar el límite asumido de la Málaga urbana y se procede a una ocupación residencial paulatina de la Malagueta, ocupación originariamente militar e industrial.

    Esta operación hace posible acercar el mundo asumido como urbano a los futuros Baños del Carmen: la expansión oriental la componen segundas residencias de la clase alta que formalizan el paisaje urbano de la carretera, ahora Paseo de Sancha, que imprimen un carácter elitista y que continuaría en el Siglo XX hacia más allá del Camino Nuevo, en El Limonar (9), el Morlaco y en general en esa franja estrecha y costera que une, o mejor que separa la ciudad de los Baños del Carmen. Este sello social privilegiado es el que se transmite a los Baños del Carmen, pasando en 1918 a ser exclusivo para estas clases privilegiadas, lo que comenzó siendo en realidad unos baños públicos.

    Sin embargo, la zona denominada Pedregalejo, límite oriental de los Baños, desocupada hasta el siglo XIX, se convierte en el XX en un asentamiento de pescadores, de carácter informal, a base de chozas para la explotación de sus aguas. (10) Esta interpretación productiva del territorio, obviamente sin vocación urbana se identifica así con el Palo, con un perfil social popular, dedicado al campo y a la pesca. De esta manera, los Baños del Carmen se localizan de nuevo en el límite, de dos mundos que avanzan y se encuentran en este estrechamiento entre costa y topografía. Un carácter limítrofe que permanece en la actualidad, y que ha contribuido sin duda a esa identificación paradisíaca en tanto espacio lejano, acotado, de difícil acceso y reservado para los privilegiados.

    1. Dentro, tras los muros: raíces locales, aires foráneos, espacio mediterráneo.

    El paraíso se encuentra etimológicamente identificado con un jardín, entendido éste como un espacio antropizado y acotado. Los baños del Carmen, a pesar de ser un equipamiento litoral, en el que la playa es el espacio libre por excelencia, apuesta por definirse como un jardín litoral en el que luego se insertan las construcciones como episodios de una experiencia hibridada entre pista de baile y restaurante, tenis y fútbol, hípica y casetas de atracciones, y por supuesto baños, cuya inteligente fórmula desmontó como ya apuntábamos la inercia estacional que tanto debilita a los destinos estivales.

    El exotismo y los excesos que siempre acompañan al diseño de universos soñados se equilibra en Los Baños del Carmen con una lógica del lugar, de la pertenencia al Mediterráneo, cuya vegetación está adaptada a un clima caluroso, parco en precipitaciones y lejos de la exuberancia del Mar Caribe o de la siempre lluviosa geografía isleña de Inglaterra. Hubo por tanto una comprensión de este mundo mediterráneo, espléndido pero con recursos limitados, hedonista pero guiado por la austeridad. Así, las parras sirven para proporcionar la sombra deseada; palmeras, pitas y cactus con formas escultóricas salpican un soporte que renuncia a las grandes áreas verdes y las solventa con superficies empedradas o de chinas, reincide en un mínimo mantenimiento a la vez que recupera sistemas constructivos tradicionales. La construcción de un mundo sibarita, confortable, opta así por definirse en su condición de artefacto, de mundo construido para el hombre que contrasta con un generoso bosque de eucaliptos y con el mar, en su condición natural y de infinitud, de paisaje ilimitado. Frente al jardín que ambiciona jugar a ser naturaleza, los Baños del Carmen se definen como un mundo construido: el mundo indómito recordemos siempre permanece fuera. (11)

    Los materiales que definen la textura y la atmósfera son así mismo locales, y por ello también austeros aunque con el exotismo que incorpora el sincretismo con nuestro pasado andalusí tan mitificado. La cerámica juega sin duda un papel fundamental tanto en la definición de los jardines como en sus arquitecturas; está presente en el uso extensivo de la maceta; un jardín de macetas que de nuevo nos conecta directamente con nuestra tradición más contenida y mínima; flores, viñas, pitas y cactus, que soportan así mismo los embates del Levante.

    Frente a la propuesta de un espacio continuo y abierto, el jardín de los baños del Carmen propone pequeños lugares, jardines dentro del jardín, introduciendo nuevos niveles de privacidad, que matizan y multiplican los espacios de encuentro. Los azulejos se usan para la emulación de un mundo ecléctico y diverso, con la construcción de fuentes, rodeadas de bancos también cerámicos, que establecen los límites de paraísos cada vez más recónditos. Las celosías y parras, permiten una percepción filtrada, con luces y sombras cambiantes, tan dramáticas en los meses estivales. La tentación hedonista es lícita y a veces legendaria: esta fuente emanaba vino de Jerez en vez de agua. (12)

    Así mismo, las construcciones no se limitan al edificio principal, sino se desbordan y contagian el jardín, cualificando otras zonas para el ocio; lugares para llegar bajo una sombra como es el caso de las pérgolas en la entrada, para protegerse del sol o de la humedad nocturna mientras disfrutas de una verbena o de una actuación en directo. Simples estructuras de madera con cubrición de caña, cuyos soportes columnarios clásicos de piedra le identifican como arquitectura. Estos soportes podrían tener su origen en una posible acción de reciclaje de elementos provenientes de los conventos desamortizados, reincidiendo por tanto en esa tendencia de austeridad. (13) Lógicamente en la arquitecturización del parque y como licencias de ese exotismo al que se adscribe el proyecto, no faltan elementos como un pabellón oriental cupulado, hoy desaparecido.

    En el edificio principal las tejas vidriadas continúan con esta arquitectura celebrativa aunque discreta; al igual que en los elementos de pérgola, las únicas licencias se perciben en el uso extensivo de la madera y de las columnas de piedra aunque estas últimas sobre basamentos de ladrillo, tanto en las pérgolas como el edificio. Las cubiertas de teja de la arquitectura tradicional se mezclan con el uso del lenguaje clásico en la búsqueda de nuevas arquitecturas a principios del siglo XX.

    El uso de vuelos y cornisas de madera, el juego de planos y volúmenes como principal ornato frente a arquitecturas más decoradas como las sevillanas, constituyen la singularidad del llamado regionalismo malagueño. Esta arquitectura que domina el primer cuarto del siglo XX, va siempre acompañada del nombre del Guerrero Strachan, al que se le ha atribuido esta obra. (14) Sin duda, la presencia del mar y de las temperaturas suaves de Málaga jugaron un papel importante en la especificidad del regionalismo en esta parte de Andalucía. El juego volumétrico tiene en la terraza su principal elemento de fragmentación volumétrica, que poco a poco renuncia a poseer más superficie para ornamentar y apuesta por la apertura; la compacidad se disuelve en un juego de terrazas corridas aligerando el volumen y haciendo desaparecer el plano de fachada. Una arquitectura mirador, baluarte desde que relacionarse con el mar, esta vez como paisaje. En estas arquitecturas regionalistas del ocio en las que el mar se convierte en material de proyecto, el Hotel Miramar –de Fernando Guerrero Strachan aunque con proyecto posterior- es referencia obligada.

    1. Baños del Carmen hoy. La percepción de nuestro patrimonio. Entre nostalgia y denuncia; entre proyectos y crítica.

    La llegada de la guerra y las limitaciones aplicadas durante la Dictadura comenzaron a deteriorar la integridad de este rincón a orillas del Mediterráneo malagueño. El desarrollismo y el implacable avance de la ciudad, terminó por engullirlo a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, despojándolo de su condición lejana, y con ello de parte importante de su dimensión paradisíaca, que se comenzaba a buscar ya en otros enclaves de la costa. Junto con ello, su gestión a partir de concesiones y la falta de mantenimiento de su zona marítimo-terrestre y por tanto de dominio público, intensifican su creciente decadencia, encontrándose en la actualidad en un estado alarmante de degradación.

    Su condición decadente, su percepción como una ruina ha marcado indefectiblemente la lectura contemporánea de los Baños del Carmen: en la mirada desde el presente predomina la dimensión romántica, la belleza de su decrepitud. El sentimiento de nostalgia que le viene aparejado representa por un lado la constatación de una pérdida y por otro la expresión de su identificación, de consideración como algo propio. Los Baños del Carmen son en efecto un lugar reconocido por la mayoría de la ciudadanía y tanto en la bibliografía de arquitectura como las páginas web de diverso alcance que le dedican una entrada, (15) insisten en este doble mensaje de denuncia –no sólo por parte de los ciudadanos y asociaciones sino del mismo Ayuntamiento, (16) ante su estado ruinoso de abandono y de reconocimiento como un fragmento valioso de nuestro territorio, de nuestra historia.

    Esta identificación y reconocimiento generalizado de los Baños del Carmen como patrimonio malagueño ha sorprendido en la capacidad de asociación con el objetivo de la denuncia de su estado, de su puesta en valor e incluso de su conservación ante la amenaza de una potencial rehabilitación. Los miembros de la Asociación Cultural de los Baños del Carmen –ACBC- se declaran amantes de un espacio que califican como singular, especial y lleno de magia, estando el origen de la asociación el deseo de la dinamización de su espacio público. (17) Para ello, se adscriben explícitamente a una dimensión de acción cultural, que propone el lugar como objeto de creación. El Concurso de Fotografía y el Festival de Cortos son las principales líneas de reivindicación artística que esta Asociación ofrece. Con el mar en calma o bajo los envites de una levantera, la imagen de la ruina prevalece. Una rápida revisión de la obra presentada a los Concursos de Fotografías organizadas cada año por la ACBC nos confirma esta inevitable estética reincidente en la belleza ruskiniana de la ruina, aderezada de olas de levante de una costa que ha ido avanzando implacable.

    Aunque en los objetivos de la ACBC se explicita la cultura de forma más extensa, también se comprometen con la defensa de los Baños del Carmen frente a la presión especulativa. (18) La Asamblea Ciudadana por la Supervivencia de los Baños del Carmen, nace por otro lado directamente de la preocupación que provoca el Plan Especial de Rehabilitación de los Baños del Carmen (19)–con aprobación definitiva de Marzo de 2007 y aprobación de Refundido de Regeneración de Playa y Parque Marítimo por parte del Ministerio el 10 de Abril de 2010- reincidiendo en este caso en una identificación de valores concretos que entienden van a desaparecer con dicha intervención.

    Chantal Maillard hacía un llamamiento a nuestra condición de ciudadanos para participar en el período de alegaciones al Plan Especial en un texto inspirador donde aparecen implícitos muchos de los valores que se perderían con la aplicación del Plan. (20) Las denuncias por tanto dejan implícito una pérdida de su singularidad y con ello, de su dimensión patrimonial. No sólo el abandono atenta contra los Baños del Carmen; la intervención sobre ella, si no se acompaña de una reflexión como patrimonio a diferentes niveles, puede desembocar en una pérdida irreversible.

    Su condición paradisíaca es, como hemos visto, inseparable de la existencia de un límite, de su condición de espacio acotado, lugar donde nos refugiamos del devenir cotidiano y sentimos dentro de. El necesario carácter público que los Baños del Carmen debe tener –carácter público que conecta por otro lado con los orígenes del lugar, es un parámetro que se tiene en cuenta en el Plan Especial. Sin embargo, la interpretación de espacio público en el litoral con paseo marítimo atenta sin duda a su especificidad; la apertura de sus muros no hace el espacio más o menos público pero sí le resta valores patrimoniales al mismo.

    Junto con ello, la sabia hibridación que le ganó la batalla a la estacionalidad del litoral y su vocación lúdica y cultural en continua celebración de la costa deben ser referencia obligada para su reactivación contemporánea. Su interpretación como paseo limita sin duda esta condición fragmentada que nos dio una lección de cómo reactivar un fragmento de ciudad en la periferia. Una intervención materializada en terrazas y kioskos, queda muy atrás de esos espacios lúdicos, culturales y deportivos, cargados de innovación. El estudio detenido de las dinámicas que allí acontecían y que la ciudadanía ha tratado tímidamente de conservar es fundamental para preservar el lugar.

    Junto con el deporte y los espacios de atracciones, la dimensión cultural está profundamente arraigada en el lugar a través de las celebraciones tanto de bailes como de conciertos que han marcado su historia. En concreto, el cine de verano vinculado a la playa es una tradición fácil de rescatar; de hecho la ciudad de Málaga lo ha recuperado en el marco del proyecto “Cine Abierto” vinculado al Festival de Cine de Málaga aunque de las siete ubicaciones propuestas en 2012 y tres de ellas playas –en 2010 llegaron a 12 pantallas en la ciudad- ninguna se localiza en los Baños del Carmen. La problemática que lo envuelve tanto en torno a la recuperación de la Concesión como la presencia de okupas (21) no explica que, ante la imposibilidad física que el lugar presenta en la actualidad, al menos no haya una escueta referencia al origen de esta tradición en Málaga vinculada a los Baños del Carmen.

    Desde el punto de vista formal, el equilibrio entre la austeridad en el uso de materiales y vegetación locales y el hedonismo que este lugar desprendía con los toques justos de exuberancia, contrastan con una aproximación muy formal al lugar y que se materializa en elementos que se sienten ajenos a aquel lugar y que terminan por estandarizarnos, por homogeneizarnos. La predominancia de las zonas verdes en la propuesta del Plan Especial es fiel a esa necesaria presencia del jardín en el proyecto original. Sin embargo, en contraste con un espacio no construido que era el auténtico conglomerante donde se salpicaban episodios construidos capaces de construir una intimidad y diversidad de espacios de encuentro, en esta propuesta la geometría tanto de sus terrazas como de sus elementos construidos se imponen, transformando un proyecto diverso en un soporte donde predomina la topología conseguida a base de metros cuadrados de pavimento.

    Su vocación de paraíso y con ello la necesidad del límite debe prevalecer sin ceder a las tentaciones de la temida y tan practicada continuidad de los paseos marítimos; su condición de jardín frente a una excesiva formalización del lugar; la preservación de su espíritu lúdico y cultural recogida en una hibridación deseada para hacernos eco de esa batalla ganada a la estacionalidad; y por supuesto la incorporación sensible de las preexistencias, sin despojarla de los estratos que el tiempo ha construido sobre este espacio. Todo ello se debe recoger en un proyecto complejo que necesariamente tiene que ser contemporáneo y que no debe quedarse anclado en la nostalgia, ni coquetear con la reproducción de las formas perdidas. Precisa reflexión, participación y musculatura crítica de la que carece en el momento.

    La crisis ha desvelado el alto presupuesto que había detrás del proyecto, planteándose en la actualidad unas labores de mantenimiento y consolidación mínimas, aunque en esa intervención sigue contemplando la eliminación parcial de su límite. (22) Su inviabilidad debe entenderse como oportunidad, como tiempo preciado para perfilar nuestra mirada, matizar el hallazgo de su dimensión patrimonial y con ello, armarnos para la difícil tarea de su protección y recuperación para la ciudadanía.

    REFERENCIAS

    (1) Diccionario de la Lengua Española - Vigésima segunda edición. RAE. Real Academia de la Lengua Española.

    (2) Se trata de una empresa de carácter privado creada por Enrique García de Toledo y Clemens.

    (3) www.acbc.tk, www.malagaenblancoynegro.com/2006/12/12/banos-del-carmen (Agosto 2012)

    (4) http://www.guateque.net/balneario_el_carmen.htm; www.malagaenblancoynegro.com/2006/12/12/banos-del-carmen (Agosto 2012)

    (5) Ehrenfried Klunckert, Grandes Jardines de Europa. Desde la Antigüedad hasta nuestros Días, (Barcelona: Könemann, 2005), 8.

    (6) VV.AA., “El Limonar, Predegalejo, El Palo”, Málaga: Guía de Arquitectura (Malaga: An Architectural Guide) M. Eugenia Candau ed. (Sevilla: Consejería de Obras Públicas y Transportes, Junta de Andalucía), 225-231, 225.

    (7) Francisco R. Cabrera Palos, Fernando Olmedo Checa, El Puerto de Málaga. 30 siglos de vida, 400 años de historia (Málaga: Universidad de Málaga, 1988)

    (8) VV.AA., Málaga: Guía de Arquitectura (Malaga: An Architectural Guide) M. Eugenia Candau ed. op. cit. 227.

    (9) El proyecto de Paseo del Limonar lo realiza Tomás Brioso Mapelli también data de principios del Siglo XX.

    (10)“…la apertura del Camino de Vélez, a mediados del XIX, presentaba un camino estrecho, en el que apenas cabía un carro, con pequeñas y pedregosas calas. De hecho, según destaca Manuel Olmedo, por su aislamiento no fue hasta aproximadamente 1900 que los marengos empezaron a tener en cuenta esta playa de Pedregalejo y a instalar sus chozas. Hasta entonces estaban en El Palo.”

    Álvaro Vázquez, “El día de la gran explosión”, La Opinión de Málaga (3 de Julio de 2011).

    (11)”El Creador había plantado Él mismo este jardín ‘con toda clase de árboles hermosos a la vista y sabrosos al paladar’. El Edén no era una selva virgen. Un huerto pensado para ‘vestir y mantener’ al hombre presupone una disposición ordenada de plantas en piezas y bancales.”

    Joseph Rykwert, La casa de Adán en el Paraíso, 1º ed. inglesa On Adam´s House in Paradise (1974),1ª ed. castellana 1974 (Barcelona: Gustavo Gili, 1999),11.

    (12) D. Antonio López, de la empresa vinícola malagueña es el promotor de la fuente y en el fondo esta nota de excentricidad se podría interpretar como una promoción del vino.

    (13) VV.AA., dirección Rosario Camacho, Guía Histórico-Artística de Málaga (Málaga: Editorial Arguval, 2006), 487.

    (14) Ibid.

    (15) Comprobar la postura crítica en VV.AA., dirección Rosario Camacho, Guía Histórico-Artística de Málaga (Málaga: Editorial Arguval, 2006), 487; VV.AA., Málaga: Guía de Arquitectura (Malaga: An Architectural Guide) M. Eugenia Candau ed. (Sevilla: Consejería de Obras Públicas y Transportes, Junta de Andalucía), 225-231, 238. Junto con ellos, los artículos monográficos dedicados en prensa local.

    También páginas web como http://www.acbc.tk de Asociación Cultural de amigos del Balneario del Carmen; www.guateque.net; www.malagaenblancoynegro.com entre otras.

    (16) “Moción contra el abandono de los Baños del Carmen” La Opinión de Málaga (25 de Abril de 2011) www.laopiniondemalaga.es.

    (17) Somos amantes de este espacio tan singular, tan especial, tan lleno de magia. La asociación se creó para poder utilizar de forma legal el espacio público del recinto, poder organizar eventos con carácter legal y disfrutar así de este espacio de forma organizativa y con criterio asociativo.” http://www.acbc.tk.

    (18) ACBC tiene unos fines concretos, Cultura. Crear cultura. […] pretendemos dar oportunidad a nuestros jóvenes creadores de disfrutar y utilizar un espacio tan privilegiado como los Baños del Carmen para fomentar su creatividad. 
Desde ACBC trabajamos también en mantener este espacio lejos de la maquinaria pesada de la especulación.

    Ibid.

    (19) Plan Especial de Reforma Interior Baños del Carmen, Ayuntamiento de Málaga, Gerencia de Urbanismo, Texto Refundido Abril de 2007, Fondo: Colegio Oficial de Arquitectos de Málaga.

    (20) El "espacio público" que nos presentan es un parque con palmeras (¡más palmeras!), con kioscos y accesos pavimentados para el acceso de vehículos de abastecimiento, abierto de par en par, a la vista […] Por un Paseo marítimo se pasa o se pasea, pero al Balneario se viene; su memoria, la seguimos haciendo entre todos

    Chantal Maillard, “Yo soy de los que llorarían” La Opinión Málaga (2 Marzo 2008). www.laopiniondemalaga.es

    (21) Para más información al respecto: Juan Cano, “Un pleito de la concesionaria para no perder los Baños del Carmen deja en el aire su rehabilitación”, Diario Sur (31 de Mayo de 2012). El proceso de ocupación ilegal paulatina se localiza en el área de bosque de eucaliptos, donde en 1958 se incluye un camping, con proyecto de Andrés Escassi.

    (22) Berta González de la Vega, “El futuro de los Baños del Carmen, pendiente de una resolución judicial” El Mundo (10 de Septiembre 2012)

    Fuente: LOREN MÉNDEZ, Mar, "Los Paisajes de la Felicidad. Los Baños del Carmen, Patrimonio Mediterráneo en Andalucía," Edap Documentos de Arquitectura y Patrimonio, n. 5 (2012).

Catalogación

Tipologías

Actividad Ocio
Cronología 1918
Estilo regionalista
Actividad Deporte
Cronología 1920
Estilo regionalista
Actividad Restauración
Cronología 1933
Estilo regionalista

Agentes

Nombre Loring, Carlos
Figura Ingeniero
Actuación Proyecto
Año 1918
Actuación Portada
Año 1920
Nombre Rubio, Daniel
Figura Arquitecto
Actuación Restaurante
Año 1933

Protección

  • Arquitectónica-I (PGOU Málaga, 2011).

Información documental

  • Catálogo de Edificaciones Protegidas. PGOU Málaga, aprobación provisional junio 2010

Información bibliográfica

Datos geográficos

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ETRS 89 UTM Zona 30N 376615.89125, 4064799.98835
SRC WGS 84 36°43'15.2"N 4°22'53.9"W